3-4 de Febrero

SALIDA DESDE VILLARCAYO

Salimos a las 20:00h, aunque en principio se había acordado a las 22:30h, pero debido a la nieve se prefirió salir antes.
El viaje en autobús fue muy emocionante, todos estábamos muy nerviosos. Después de 2 horas aproximadamente, recogimos en Burgos a nuestro último viajero, Rafa Tabares.
El trayecto a Madrid fue largo y no pudimos dormir mucho tiempo.


LLEGADA AL AEROPUERTO DE MADRID

Por fin llegamos al aeropuerto de Barajas, con una mezcla de cansancio y emoción empezamos a medir las maletas y a buscarnos un buen sitio en el suelo para echarnos una cabezadita.











SALIDA HACIA BELGICA

A las 6:30h salio el vuelo hacia Bélgica, algunos muy nerviosos y otros no tanto. Llegamos al aeropuerto de Charleroi, a las 8:30h tocamos suelo belga!! Allí cogimos "la lanzadera" que nos llevo hacia Bruselas.

Una vez en Bruselas nos reunimos con el sobrino de Ricardo que nos ayudó en todo el viaje. Cogimos el metro y llegamos al Parlamento Europeo. Era muy grande y estaba lleno de militares debido a la alerta de atentados terroristas que había en Bélgica.




Después de ver un poco el exterior, entramos al parlamento, nos atendió un funcionario y nos dio una charla hasta que llego el eurodiputado Agustin Diez Mera. La reunión con el eurodiputado dejó bastante que desear ya que se fue muy rápido y no tuvimos mucho tiempo para hablar a fondo sobre la Unión Europea y de España como país miembro.

























Después de esto nos invitaron a presenciar una reunión en el hemiciclo, este fue el segundo chasco del día, ya que los eurodiputados no se presentaron a la hora acordada por que estaban comiendo.
Al final no pudimos esperar más y nos fuimos a comer nosotros también.

Después de comer las mejores patatas de Bruselas, fuimos a visitar el Museo Europarlamentarium.
Nos lo pasamos muy bien, incluso pudimos hacer el papel de los diputados dentro de una sala que simulaba el hemiciclo.

Más tarde fuimos al hotel donde nos quedaríamos las dos noches y los profesores nos repartieron las habitaciones. Algunos se quedaron descansando mientras que otros fueron a ver el Atomium.




Ya caída la noche salimos a cenar, a conocer las calles de Bruselas y por supuesto a probar la famosa cerveza belga.